Domina la salida, construye la aceleración y mantén la velocidad máxima en una prueba donde cada fase cuenta.
El 60 metros en Policía Local es una prueba de velocidad pura donde no solo importa arrancar bien, sino mantener la velocidad hasta el final.
A diferencia de distancias más cortas, aquí la fase de velocidad máxima tiene más peso. Muchos opositores salen bien, pero pierden rendimiento en los últimos metros por falta de técnica o control. La clave está en entender que la prueba no se gana en los primeros pasos, sino en cómo evolucionas la velocidad durante todo el recorrido.
"En 60 metros, no gana quien sale mejor, sino quien mantiene la velocidad hasta el final."
No es solo correr rápido: es aplicar fuerza, técnica y ritmo en el momento correcto
La salida determina gran parte del resultado en 60 m. Los primeros 10–15 metros son clave.
Construir velocidad de forma progresiva es lo que permite alcanzar una buena velocidad máxima.
A máxima velocidad, mantener la técnica es lo que marca la diferencia.
El objetivo es mejorar la técnica, reducir el coste energético y desarrollar una aceleración eficiente para asegurar el apto.
El objetivo es mejorar la capacidad de generar fuerza en los primeros metros y alcanzar velocidad rápidamente. La inclinación del cuerpo, la fuerza aplicada contra el suelo y la coordinación de brazos determinan la calidad de los primeros metros. Es clave no incorporarse demasiado pronto ni perder el ángulo de empuje.
Una vez alcanzada la velocidad, el objetivo es mantenerla sin perder eficiencia ni técnica. El cuerpo pasa gradualmente de una posición inclinada a una más erguida, mientras la zancada se alarga y la frecuencia se mantiene alta. Intentar acelerar demasiado rápido suele provocar pérdida de control y una peor velocidad final.
Estos son los fallos más comunes que aumentan el esfuerzo y empeoran tu tiempo en el agua.
El objetivo es mejorar la capacidad de generar fuerza en los primeros metros y alcanzar velocidad rápidamente.
Durante esta fase, el cuerpo va pasando de una inclinación inicial a una posición más erguida de forma natural. La zancada se va acortando poco a poco, mientras la frecuencia se mantiene alta. El error más común es intentar ir “a tope” demasiado pronto, lo que provoca pérdida de control y una peor velocidad final.
El objetivo aquí no es correr más fuerte, sino no perder velocidad. La mayoría de opositores alcanzan un buen pico, pero no saben sostenerlo: aparecen tensiones, la zancada se descoordina y la frecuencia cae.
Estos son los tiempos exigidos para obtener el apto
| Oposición | Hombres – Mínimo | Hombres – Nota Máx. | Mujeres – Mínimo | Mujeres – Nota Máx. |
|---|---|---|---|---|
| Policía Local | 8'8 | 7'5 | 10'4 | 8'7 |
Los baremos pueden variar ligeramente según la convocatoria oficial. Consulta siempre las bases actualizadas.
Resolvemos las preguntas más comunes para que prepares la prueba con seguridad.
Se puede mejorar entre 0.5 y 2 segundos en 6–10 semanas con entrenamiento específico. Los principiantes progresan más rápido al inicio, mientras que los avanzados dependen de mejorar técnica, salida y eficiencia.
La aceleración y la eficiencia pesan más que la fuerza pura. Una mala posición del cuerpo o una aceleración mal gestionada puede hacerte perder varios segundos aunque estés en buena forma.
Lo ideal es 2–3 sesiones por semana. Menos frecuencia limita la mejora técnica y más puede generar fatiga innecesaria si no se controla bien el volumen.
Hay que combinar ambas. Las series cortas (25–50 m) mejoran la velocidad, mientras que las más largas (60–80 m) desarrollan la resistencia y evitan que deceleres en los últimos metros.
Sí, pero exige constancia. Un opositor sin experiencia puede alcanzar el apto en pocas semanas si trabaja correctamente con planificación y estructura.
Entrena los 60 m con técnica, aceleración y control para mejorar tu tiempo real y rendir al máximo en la prueba.
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